El cargo de Papa es de tipo electivo, a través de un cónclave. El Sumo Pontífice Obispo de Roma y máxima autoridad de la Iglesia católica, es considerado la cabeza visible de la Iglesia católica.

A pesar de que Jesucristo ha sido representado en miles de escenas bíblicas con una abundante barba, en la actualidad su mayor representa en la tierra, el Sumo Pontífice no puede tener una apariencia similar.

Pero, ¿por qué ningún otro Papa se ha dejado crecer la barba en más de 300 años?, ¿no se les tiene permitido?

Las barbas ocupan un lugar significativo en la Biblia hebrea. Como se lee en Samuel 10: 4, cortar la barba de otro hombre se consideraba una ofensa; afeitarse o depilarse indicaba que uno estaba de luto (Jeremías 41: 5; 48:37); o que algunos cortes quizá imitaban costumbres paganas estrictamente prohibidas (Levítico 14: 9).

El último Papa, portador de una barba inmoral


Sin embargo, el Papa Inocencio XII, quién reinó entre 1691 y 1700, será recordado en la historia de la Iglesia católica por haber sido el último en llevar barba. Los 23 papas antes de él, desde Clemente VII (1523) en adelante fueron portadores de barba e incluso de barba estilo candado.

Durante la Edad Media ( 476- 1453 ) esta seña de identidad fue considerada inmoral, debido a que la longitud de este pelo era la representación de los pecados cometidos y daba muy mala imagen a los feligreses que la portaban. Así que afeitarse implicaba simbólicamente la “eliminación” de pecados y vicios.

Por esta razón, en 1119 el Concilio de Tolouse amenazó con la excomunión a todos aquellos clérigos que dejaran que su cabello y barba creciera como laicos aquello que no se encuentra bajo órdenes clericales.

La amenaza no se cumplió y no tuvo efecto. Sin embargo, al día de hoy no se prohíbe, pero la mayoría de los sacerdotes, obispos y demás hombres de esta comunidad clerical son partidarios de afeitarse a diario, y desde luego, en la figura papal no se ha vuelto a ver rastro alguno del considerado por mucho tiempo atrás como símbolo del pecado.