A pesar del descubrimiento de la University College de Londres, los médicos de todo el mundo continúan minimizando el dolor que causa a las mujeres.En 2016, un profesor de salud reproductiva de dicha universidad publicó una investigación que probó que los dolores menstruales son tan dolorosos como un ataque al corazón.

La misma investigación probó la falta de análisis y atención al dolor menstrual, al que se le minimiza por ser un malestar común entre las mujeres de todo el mundo, y al que se trata con una tanda de analgésicos menores —ibuprofeno o paracetamol— que apaciguan las revisiones para detectar problemas más graves como la endometriosis, de la que se calcula hay un retraso de siete años promedio en el diagnóstico, lo que la hace más difícil de tratar.

 

Los resultados de la investigación no son menores, pues una de cada 10 mujeres en el mundo padece de endometriosis, que implica fuertes dolores, sangrados, bajas de presión y vómitos que requieren de incapacidad laboral.

En marzo de este año, el Grupo Parlamentario de Salud de la Mujer en Inglaterra hizo un muestreo que arrojó que el 40 por ciento de 2 mil 600 mujeres con endometriosis dijo que había ido a revisiones médicas por lo menos 10 veces antes de ser diagnosticada.

El sesgo va más allá de percepciones de clase, así lo expuso Joe Fassler, periodista que escribió para The Atlantic el viacrucis de su mujer con el tratamiento a un quiste en su ovario que creció de tal manera que le provocó una torsión en la trompa de falopio.

 

 

Fuente:culturacolectiva